TRABAJO INFANTIL: Marco no tiene tiempo para ser niño

Por Jhoel Bustillos 6 meses hace
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Él sube y baja las gradas con agilidad, con esa misma rapidez entrega cubiertos, levanta platos y limpia mesas; no se nota cansado, está acostumbrado a su rutina de fines de semana y no tiene tiempo para charlar. Son las 16:00 de la tarde, el horario de almuerzo ya paso, pero la clientela está en auge y me dice que espere, que debe seguir atendiendo.

Marco (nombre ficticio) tiene 11 años, trabaja como mesero, atiende las mesas del primer y segundo piso de un restaurante los fines de semana, desde las siete de la mañana hasta que el día oscurece.

– ¿Hace cuánto trabajas?

–Hace tiempo.

– ¿Y cuánto te pagan?

–50 bolivianos.

¿Por qué trabajas?

–Trabajo porque debo ayudarle a mi mamá y me quiero ahorrar para comprarme un celular.

–¿Tienes tiempo para jugar?

–Yo no juego.

–¿Cómo pasaste la pandemia del Covid?
–No había tanto dinero. A veces nos alcanza a veces no. Por eso le ayudo a mi mamá.

–¿Está bien que los niños trabajen?

–No, porque les puede pasar algo.

–¿A tí, no te paso nada?

–No, me tratan bien nomas.

El empleador de Marco o como él lo llama “el enano” dice que trabaja junto a su madre porque no tiene con quien dejarlo. Sobre el trabajo infantil considera que, “hay mucha gente pobre, además que muchos padres abandonan sus familias y los niños se ven obligados en ayudar a trabajar y de cierta manera es algo sano que trabajen, siempre y cuando el trabajo sea acorde a su edad, además los forma para ser responsables ante la situación que están viviendo en sus hogares”.

 

Los niños que trabajan no juegan

Marco no tiene tiempo para jugar, él trabaja, y es un número más de los 393 mil niñas, niños y adolescentes que trabajan siendo menores edad en Bolivia, según el dato del Instituto Nacional de Estadística (INE) del 2016, cifra que fue cuestionada por instituciones y organizaciones conocedoras de la problemática, al no reflejar la reducción del 50 % que el Gobierno afirmó en ese año. Situación que genera dudas sobre la existencia de cifras reales.

 

Obligados a trabajar a causa del Covid-19

El Covid-19 ha sacudido al mundo y a generado las más crudas consecuencias socioeconómicas y, los niños no se salvan, sino que, según el presidente del directorio de la Fundación Sepa, Guillermo Dávalos, a causa del virus hubo un incremento del trabajo infantil; “los niños se verán obligados por sus familias a trabajar para que más miembros lleven el sustento a los hogares”.

Según la ONU, millones de niños serán obligados a trabajar a causa de la pandemia de covid-19 considerando un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la agencia de Naciones Unidas para la infancia que, a principios de 2020, estimo que 160 millones de menores estaban forzados a trabajar, es decir, 8,4 millones más que hace cuatro años.

Una normativa confusa que hace permisible el trabajo infantil

Para el abogado especialista en derechos humanos, Marco Gira, existe una confusión entre el Código Niño, Niña, Adolescente con los convenios suscritos por el Gobierno con la Organización Internacional del Trabajo (OIT); confusión que afirma “ha permitido que muchos niños y niñas salgan a trabajar durante la pandemia y esto a ha recrudecido actualmente”.

El abogado explica que el anterior Código establecía un límite de edad de 14 años para el trabajo infantil, lo que estaba acorde con las convenciones suscritos con la OIT, sin embargo, el nuevo Código estableció dos franjas de 10 y 12 años, lo que aparentemente muestra al Estado como permisible al trabajo infantil. Gira añade que para revertir esta medida se impuso una sentencia constitucional que restaura la edad mínima de 14 años, pero la normativa no se modificó.

Asimismo, Gira lamenta que  partir de esa permisibilidad no se crearan políticas públicas preventivas del trabajo infantil, “porque obviamente ningún niño, niña, adolescente debería trabajar, debería disfrutar de su niñez, pero todas estas situaciones han conspirado para que haya aparentemente un incremento porque no tenemos estadísticas claves sobre el trabajo infantil (…) esto ha hecho que haya una situación donde tanto las familias como las terceras personas hagan del trabajo infantil algo cotidiano”.

“Las familias empujan a sus hijos al trabajo infantil; porque no hay programas de apoyo en situación de vulnerabilidad, extrema pobreza y contra la violencia”, resalta el abogado y puntualiza que existe una crisis en cuanto al trabaja infantil que impide su erradicación e incluso luchar contra esa problemática por la incapacidad del Estado en todos sus niveles.

Así, centenares de niñas y niños como Marco se ven obligados a asumir tareas que no van de acuerdo a su edad y vulneran sus derechos. Una cruda realidad.

Con esa agilidad que lo caracteriza, Marco vuelve a su trabajo.

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